La Reserva Federal mantiene las tasas de interés estables por ahora, pero las divisiones internas y la creciente incertidumbre siguen haciendo posible reducir las tasas a finales de este año. Mientras tanto, la confianza de los consumidores en EE. UU. y los Países Bajos se está desplomando, mientras que las turbulencias cambiarias en torno al dólar y el euro mantienen a los mercados aún más entusiasmados.

